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Tarde de firmas en Eroski Huesca (12.04.2014)





Impresionante las dos tardes de firmas en Eroski de Huesca. Durante el viernes 11 y el sábado 12 de abril estuve prácticamente toda la tarde en el Centro Comercial Eroski de Huesca firmando ejemplares de mi última novela la noche de los peones. Además, durante esos dos días, los lectores que adquirían la novela participaban en el sorteo de 5 ejemplares de la casa de enfrente, que también se les entregaría dedicada.

    No me esperaba la acogida que ha tenido mi novela después de 6 meses que hace que salió al mercado.
Durante el viernes y el sábado se han acercado muchos clientes al centro comercial y al encontrarse conmigo algunos se han sorprendido; es la primera vez que Eroski Huesca monta un stand de este estilo para promocionar una novela.

    Se acercaron amigos a saludarme. Amigos que ya habían comprado la novela, pero que aprovechando que tenían que ir a comprar estuvieron un rato acompañándome y hablando de literatura y de policías. Muchas gracias a Juan Carlos, Camino, Pablo, Mariano, Carmen, Agustín, Pili, Raúl...

    Ha sido curioso como algunas personas adquirían la novela para regalarla, solicitándome que se la dedicara a un amigo o a un familiar. Me produjo una conmoción cuando una pareja se iba de viaje al hospital Miguel Servet de Zaragoza a visitar a un amigo al que acababan de operar de un tumor, cuya operación había salido bien, y querían llevarle mi novela dedicada. Me dijeron que su amigo era un gran lector y que no encontraban un obsequio mejor para llevarle. O un policía jubilado hace muchos años en cuya dedicatoria le puse "de compañero a compañero" y no pudo evitar que le saltara una lágrima. Me dijo que se había emocionado.
    Hasta mí se acercaron familias enteras: padre, madre e hijos. Estuvimos charlando de Huesca, de la policía, de las novelas, de San Jorge, de las ferias del libro. Dediqué novelas que los lectores habían adquirido en otras librerías de Huesca y se acercaron hasta el centro comercial para que se las dedicara. "Yo soy fiel a mi librería", me dijo una lectora. Lo que demuestra que en literatura también hay clientes habitu
ales que son fieles a su librería de toda la vida.

    Llegaron lectores con un punto en la novela, se la estaban leyendo, y sabían que estaría en Eroski y aprovecharon el momento para llevarse la novela dedicada. Muchos de esos lectores me hacían la misma pregunta: ¿Para cuándo la próxima? Y a todos les respondía lo mismo: "en septiembre sale una en papel y en enero otra. Ya avisaré a través de mi red social de las fechas".
    Había lectores (muchos) que me leían en ebook, pero la mayoría me decía que aunque me leyeran en libro digital les apetecía tener mis novelas dedicadas y eso, de momento, solo se podía hacer en papel. Uno se sinceró y me dijo que no pagaba por las descargas en digital: "No se enfade", me dijo, "pero si están ahí gratis es porque se pueden descargar", sonrió. No le pude rebatir y tampoco quise abrir un debate en el stand sobre la pitatería, ese día no correspondía hacerlo.

Los empleados del Centro Comercial fueron muy atentos conmigo. En todo momento me preguntaban si necesitaba algo: un café, agua. La encargada de la librería, muy amable, me iba dando de tanto en tanto las cifras de ventas, algo que siempre es motivo de satisfacción. Se acercaba hasta mí en los momentos que me quedaba solo y me soplaba al oído cuantas novelas llevaba dedicadas. Muchas gracias a Pilar, Joaquín y a todos los trabajadores del centro comercial por su atención y mimo.

    En definitiva, muchas gracias a todos: amigos, lectores y clientes del centro comercial que me han acompañado en estos dos días y que han demostrado que la literatura en general sigue viva y la noche de los peones, en particular, también.

    Cuando apenas quedaba una hora para finalizar quise comprobar la carga de tinta de mi estilográfica para asegurarme de que no quedara una firma a medias. Medio cartucho de tinta no está mal para un, como diría Andreu Martín, mindungui.