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Medalla de oro al mérito policial a la Virgen (24.02.2014)




El Ministro del Interior, Fernández Díaz, ha concedido la máxima condecoración policial a María Santísima del Amor, a título honorífico (por supuesto; ya que no puede ir a recogerla).
    Esta última condecoración se suma a la polémica, ya histórica, de la concesión de medallas policiales a las que nos tiene acostumbrada la Dirección General de la Policía.

    Los antecedentes los podemos encontrar en 1802 cuando Napoleón Bonaparte instituyó la orden nacional de la Legión de Honor, retornando así a las condecoraciones públicas abolidas por la Revolución de 1789. Hubo quien le criticó diciendo que la nueva condecoración era un chupete para adultos, a lo que Napoleón respondió:

    Es gracias a estos chupetes que los hombres me siguen.

Si echamos un vistazo a las cerca de 3.800 medallas al mérito policial que con motivo de la celebración del patrón de la Policía se concedieron en octubre del pasado año, descubrimos que entre ellos había 449 afortunados que no pertenecían a ninguna de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
    Más despacio: 449 que NO pertenecen a ninguna de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y que reciben una MEDALLA AL MÉRITO POLICIAL.

    Entre ellos, además, figuraban nombres con evidentes tintes religiosos, como la que se le concedió a monseñor Esteban Escudero Torres, obispo de la diócesis de Palencia, provincia en la que fue elegido como diputado el actual director general de la Policía, Ignacio Cosidó. También les concedieron medallas a Sebastián Llanes, párroco de la Iglesia Corpus Christi de Algeciras (Cádiz), y a un miembro del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Francisco Velez de Luna. En 2012, la recibió al arzobispo de Barcelona, Luis Martínez Sistach.


Para los que conocen el sistema de concesión de medallas, el hecho de que la Virgen sea condecorada no es nada anómalo, ni siquiera sorprendente. Es casi algo normal. Y para que no parezca que yo (que no tengo medalla) sea crítico con este tema, precisamente porque no tengo medalla, me voy a limitar a recoger un comentario de José María Benito, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP):

    No tengo nada contra esta Virgen, pero no me parece normal que se le dé la medalla mientras agentes que se han jugado la vida no reciben ni una palmadita en la espalda.
Comentario recogido en Vozpopuli


    Párrocos, Obispos, Monseñores, Hermandades, Cofradías y Arzobispos, se suman a Jefes, secretarias, conductores, administrativos... etcétera, a los que les ha sido concedido la medalla al mérito policial, cuando hay miles de policías (de la escala básica), que se juegan la vida cada día, que trabajan sábados por la noche, festivos, Navidad, Año Viejo, Nochebuena, domingos... y los cuales carecen de medalla, seguramente porque no hacen milagros, como la Virgen.