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| El plagio en los concursos literarios (12.10.2015) | |||||||||||||
El pasado viernes 9
de octubre, el jurado del Certamen de Relatos
Cortos "Tierra de Monegros" decidió retirar el segundo premio del
concurso obtenido en el año 2014 a uno de los ganadores, al haber
constatado que la obra premiada incumplió las bases. En concreto, el
jurado tomó esta decisión tras comprobar que la obra ganadora coincidía
de forma casi textual con otra de diferente título, de otro autor, y
también premiada en otro certamen. En este caso los miembros del jurado
han sido benevolentes al utilizar un "eufemismo" en vez de llamar las
cosas por su nombre y acusar al ganador de "plagio".![]() Dice la RAE que el plagio es la copia de una obra ajena que se presenta como propia. Pero lo que no dice el diccionario es el daño colateral que causa el plagio, produciendo un menoscabo en el normal funcionamiento de los certámenes literarios, en el prestigio de los mismos cuando la apropiación de la obra no es detectada y en la moral de los participantes cuando estas estafas literarias se multiplican ante el impudor y desvergüenza de sus autores. Hay casos muy sonados, que no me voy a entretener en mencionar aquí, ya que el que quiera conocerlos solo tiene que buscar en Internet la palabra "plagio en concursos literarios", así tal cual, y enseguida se topará con unos cuantos. Personalmente, en mi corta y reducida experiencia como miembro de un jurado, he tenido la oportunidad de encontrarme con algunos, a los que hemos tenido que descalificar al verificar que el relato, tal cual, correspondía a otro autor, e, incluso, ya había sido premiado. El plagio es con toda seguridad una de las aberraciones literarias más ofuscante de las que puedan planear sobre los concursos. Mucho más que los conocidos como "negros" que escriben las obras de otros, o los participantes que presentan una misma obra a docenas de concursos, conocido como "autoplagio", lo que también incumple las bases del certamen y es igualmente inmoral. Hay casos documentados de participantes que han llegado a ganar hasta cinco concursos literarios con la misma obra. Pero el "plagiador" literario es, sin utilizar rodeos semánticos, un caradura sinvergüenza que se aprovecha del trabajo de otro y al que no solo habría que retirarle el premio, por descontado, si no que se debería denunciar, ya que incurre en un delito contra la propiedad intelectual. Desde aquí aplaudo la decisión de los miembros del jurado Tierra de Monegros y animo a otros jurados de concursos literarios a que comprueben, antes del fallo definitivo, la originalidad del texto presentado. Es tan sencillo como utilizar un motor de búsqueda de internet e introducir una cadena más o menos extensa, y al azar, de palabras contenidas en el texto. Y si se llega a detectar el plagio, entonces hacer lo que ha hecho este jurado: emitir una nota en la prensa con el nombre del "plagiador". En este caso es recomendable decir el pecado y el pecador. |