|
|||||||||||||
|
|||||||||||||
| Aforados | |||||||||||||
| Combatir
la corrupción en un país donde hay 17.621 aforados, es algo complicado.
Eso sin incluir a los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad
que tienen un aforamiento parcial, en este caso la cifra se elevaría a
280.000. Un aforado es una persona que por razón de su cargo goza del derecho de ser juzgado por un tribunal diferente al resto de ciudadanos. Y se justifica el aforamiento por las presiones a las que puede verse sometido un tribunal ordinario cuando la persona que está siendo juzgada es un cargo público de responsabilidad. La figura del aforado existe en muchos países, pero mientras en Italia y Portugal, por ejemplo, solo son aforados el Presidente de la República, o en Francia además lo son los ministros. En Reino Unido, Alemania o Estados Unidos no hay ningún aforado. Según la Constitución española de 1978 “Los españoles son iguales ante la ley”. Sin embargo la figura del aforado contradice este artículo ya que hay casi 18,000 españoles que no lo son. No hay que confundir aforamiento con inmunidad parlamentaria e inmunidad diplomática. La inmunidad parlamentaria se origina en la separación de poderes y la independencia del poder legislativo con respecto al ejecutivo. Mientras que la inmunidad diplomática es una garantía para el óptimo desempeño de las labores diplomáticas en un país extranjero. La figura del aforado corresponde más a principios medievales que a una realidad actual. Y si decimos que España es el país con más aforados de occidente, estaremos concluyendo que España es medieval. Quizá la supresión de tanto aforado sería un buen comienzo de la tan renombrada regeneración política. ![]() Viñeta de
Diario Sur con el título Idígoras dibuja sobre los aforados (enlace)
![]() |